Locaciones / Alejandro González

Durante tres años recorrí el centro histórico colimense, fotografíando estos "testigos" del paso del tiempo, tras derrumbarse con el terremoto del 23 de enero de 2003.

Vestigios de aquella noche se mantienen en pie, fusionados con la cotidianidad. Calles, terrenos baldíos y edificaciones en ruinas son testigos silenciosos de aquella fatídica noche que marcaron a los colimenses no sólo con pérdidas materiales, sino también de algo, o alguien...